Las diferentes partes de las máquinas o de los productos relacionados, así como sus elementos de unión, deberán poder resistir los esfuerzos a los que se vean sometidos durante su utilización.
Los materiales utilizados deberán presentar una resistencia suficiente, adaptada a las características del entorno de utilización previsto por el fabricante, en especial en lo que respecta a los fenómenos de fatiga, envejecimiento, corrosión y abrasión.
En las instrucciones de uso se indicarán los tipos y la frecuencia de las inspecciones y mantenimientos necesarios por razones de seguridad. Se indicarán, en su caso, las piezas sujetas a desgaste, así como los criterios para su sustitución.
Si, a pesar de las precauciones adoptadas, persisten riesgos de estallido o rotura, los elementos afectados deberán montarse, disponerse o protegerse de manera que se retengan sus fragmentos, evitando situaciones peligrosas.
Los conductos rígidos o flexibles por los que circulen fluidos, en particular a alta presión, deberán poder soportar las solicitaciones internas y externas previstas; deberán estar sólidamente sujetos o protegidos para que, en caso de ruptura, no puedan ocasionar riesgos.
En caso de alimentación automática del material que deba trabajarse hacia la herramienta, deberán cumplirse las siguientes condiciones para evitar riesgos para las personas:
- a)en el momento del contacto entre la herramienta y la pieza, la herramienta deberá haber alcanzado sus condiciones normales de trabajo;
- b)en el momento de la puesta en marcha y/o la parada de la herramienta (voluntaria o accidental), el movimiento de alimentación y el movimiento de la herramienta deberán estar coordinados.